Hoy hace setenta años que nació Tino, mi padre.

Tal día como hoy, hace siete años, quise estar con él en el día de su cumpleaños y no pude. No pudo ser, la realidad se impuso, y me costó aceptarlo, así que fui a mi casa y traté de hacer algo bonito para él. Una felicitación musical. Una postal sonora para llevar en el móvil, algo. Compuse y grabé esta pieza en el día, sin más pretensiones que las de sentirnos más cerca, un acto privado de amor familiar.

Hoy sería su setenta cumpleaños. He despertado recordando aquél 30 de enero de 2011. Supongo que resulta más fácil que enfrentarse a este 30 de enero de 2018.

Así que hago público aquél momento de cariño convertido en música por la limitación y la distancia, para enviar un mensaje de amor a través del espacio y del tiempo.

La vela ya la sopla el viento.

 

Álvaro Barriuso

 

 

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